El día que Verstappen fue bicampeón del mundo 

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Max Verstappen conquistó su segundo campeonato de Fórmula 1 el 9 de octubre de 2022, en Suzuka, Japón. Con 25 años recién cumplidos, el nerlandes aseguró la corona en una temporada marcada por su contundencia, la evolución del Red Bull RB18 y una segunda mitad del campeonato en la que resultó prácticamente imparable. La definición llegó bajo la lluvia, en una carrera condicionada por las interrupciones y con una resolución reglamentaria que sorprendió a buena parte del paddock.

El título tuvo un valor especial: después de la histórica batalla de 2021 contra Lewis Hamilton, que se resolvió en la última vuelta de Abu Dhabi, Verstappen ya no necesitó esperar hasta la última fecha. Esta vez, construyó una ventaja suficiente para celebrar cuatro carreras antes del cierre de la temporada y confirmar que su primer campeonato no había sido un hecho aislado.

Suzuka, el escenario de una consagración bajo la lluvia

El Gran Premio de Japón del 9 de octubre de 2022 quedó grabado en la historia de la Fórmula 1. Verstappen llegó a Suzuka con la posibilidad matemática de consagrarse campeón, pero necesitaba combinar un triunfo con determinados resultados de sus rivales. La lluvia, los accidentes y una sanción en la última vuelta terminaron de construir una definición inesperada.

El neerlandés había conseguido la pole position y defendió el primer puesto en la largada ante Charles Leclerc, el piloto de Ferrari que todavía conservaba aspiraciones al título. Sin embargo, la carrera duró apenas dos vueltas antes de que la dirección de carrera mostrara la bandera roja.

Las condiciones eran extremadamente complicadas. La lluvia reducía la visibilidad, el agua acumulada dificultaba el control de los monoplazas y Carlos Sainz perdió el control de su Ferrari, quedando fuera de competencia. También hubo incidentes y situaciones peligrosas que obligaron a neutralizar la prueba.

La carrera permaneció detenida durante un largo período. Finalmente, los autos regresaron a la pista detrás del coche de seguridad y la competencia se reanudó con neumáticos de lluvia extrema. Con el tiempo disponible condicionado por el límite reglamentario, los pilotos debieron aprovechar cada vuelta. 

Una demostración de autoridad en condiciones extremas

Cuando se habilitó la carrera, Verstappen volvió a imponer su ritmo. Se alejó progresivamente de Leclerc y administró la ventaja mientras la pista comenzaba a mejorar. La transición hacia los neumáticos intermedios se convirtió en un factor decisivo para quienes podían anticiparse a la evolución del asfalto.

Sergio Pérez, compañero del neerlandés en Red Bull, también tuvo un papel fundamental. El mexicano se mantuvo en la lucha por las primeras posiciones y presionó a Leclerc durante el tramo final.

Verstappen cruzó la línea de meta después de 28 vueltas, con una ventaja de 27,066 segundos sobre Pérez, mientras que Leclerc terminó inicialmente segundo en pista, a 31,763 segundos del ganador. Esteban Ocon fue cuarto y Lewis Hamilton, quinto. 

Pero la bandera a cuadros no resolvió inmediatamente la situación del campeonato.

La sanción a Leclerc y el título que se confirmó después de la meta

En la última vuelta, Pérez atacó a Leclerc en la chicana final. El piloto de Ferrari cortó la variante y mantuvo su posición, pero los comisarios deportivos consideraron que había obtenido una ventaja al salirse de la pista. Le impusieron una penalización de cinco segundos.

Esa sanción modificó el resultado oficial: Leclerc cayó al tercer lugar y Pérez ascendió al segundo. El cambio fue decisivo para la lucha por el campeonato.

La situación también estuvo rodeada de confusión por la normativa de puntos. Como la carrera se había disputado sobre una distancia reducida, muchos esperaban una puntuación parcial. Sin embargo, al haberse reanudado la prueba, se aplicó el sistema de puntuación completa vigente para ese caso.

Con esos puntos, Verstappen se volvió matemáticamente inalcanzable. Así, el neerlandés fue proclamado campeón del mundo por segunda vez consecutiva, con cuatro grandes premios todavía por disputarse. 

La consagración tuvo un componente simbólico adicional: Suzuka era la casa de Honda, socio técnico de Red Bull en aquella etapa, por lo que el título se celebró en un escenario especialmente significativo para el proyecto deportivo.

De la incertidumbre inicial a una temporada histórica

Para comprender la dimensión del bicampeonato, es necesario regresar al comienzo de la temporada. El campeonato de 2022 estrenó una nueva generación de monoplazas, diseñada bajo un reglamento técnico que buscaba mejorar las posibilidades de seguir de cerca a otros autos y facilitar los adelantamientos.

Red Bull presentó el RB18, un vehículo desarrollado bajo la dirección técnica de Adrian Newey y adaptado a las nuevas exigencias aerodinámicas. Ferrari, con el F1-75, comenzó el año con un rendimiento muy competitivo, mientras Mercedes sufrió más de lo esperado con el comportamiento de su W13.

En las primeras carreras, Verstappen tuvo que convivir con problemas de fiabilidad. Abandonó en Baréin, durante la fecha inaugural, y volvió a retirarse en Australia. En las tres primeras competencias, el neerlandés solamente pudo completar una carrera: ganó el Gran Premio de Arabia Saudita.

La situación contrastaba con la de Leclerc, que había comenzado el campeonato con una victoria en Baréin y otra en Australia, además de un segundo puesto en Arabia Saudita. Ferrari parecía tener argumentos para pelear por ambos campeonatos.

Sin embargo, Red Bull reaccionó. La victoria de Verstappen en Imola, donde también ganó la carrera sprint, fue un punto de inflexión. El equipo comenzó a solucionar sus problemas de fiabilidad y el neerlandés encontró una regularidad que terminaría siendo determinante. 

La remontada que cambió el campeonato

La temporada ofreció un contraste marcado entre el comienzo y la segunda mitad.

Ferrari perdió terreno por errores estratégicos, problemas de fiabilidad y algunas situaciones de carrera que perjudicaron sus posibilidades. Red Bull, en cambio, fue consolidando un auto competitivo en circuitos de características muy diferentes.

Verstappen ganó en Miami, España, Azerbaiyán, Canadá, Francia, Hungría y Bélgica, entre otras pruebas. También aprovechó oportunidades en carreras donde no había partido desde la pole position.

El Gran Premio de Hungría fue una muestra de su capacidad para recuperarse: largó desde la décima posición y consiguió la victoria. En Bélgica, después de una clasificación complicada y una penalización que lo obligó a partir desde atrás, avanzó por el pelotón hasta ganar con autoridad.

En Zandvoort, su carrera local, volvió a imponerse ante su público. Luego llegaron las victorias en Monza, Suzuka, Austin y Ciudad de México, en una racha que confirmó la superioridad del conjunto Red Bull durante el tramo decisivo.

La temporada no estuvo exenta de dificultades. Verstappen sufrió abandonos, errores y fines de semana en los que sus rivales fueron más competitivos. Pero su capacidad para sumar puntos incluso cuando no ganaba le permitió construir una diferencia cada vez mayor. 

Los números del bicampeonato

Campeonatos mundiales

2

2021 y 2022

Victorias en 2022

15

Récord de la temporada

Puntos acumulados

454

Máximo registro hasta entonces

Podios

17

En 22 grandes premios

Estadísticas finales de la temporada 2022. 

Los números explican por qué el segundo título de Verstappen fue mucho más que una defensa exitosa de la corona.

15 victorias: estableció un nuevo récord de triunfos en una temporada de Fórmula 1, superando las 13 que habían conseguido Michael Schumacher en 2004 y Sebastian Vettel en 2013.

17 podios: sumó 15 primeros puestos, un segundo lugar en Austria y un tercer puesto en Mónaco.

454 puntos: superó los 413 puntos que Lewis Hamilton había establecido en 2019 como récord de puntuación en una temporada.

Nueve victorias en las últimas once carreras: una secuencia que retrató su dominio en la segunda mitad del calendario.

68,2 % de victorias: ganó 15 de los 22 grandes premios disputados.

Cuatro carreras por delante: aseguró el campeonato en Japón, cuando todavía quedaban Estados Unidos, México, Brasil y Abu Dhabi. 

Otro dato relevante fue que Verstappen terminó con 146 puntos de ventaja sobre Charles Leclerc. El margen final fue de 454 contra 308, una diferencia que reflejó la distancia construida durante el año.

La clasificación final de pilotos de 2022

La tabla permite observar otro aspecto de la temporada: Sergio Pérez terminó tercero, a solamente tres puntos de Leclerc. Red Bull colocó a sus dos pilotos entre los tres primeros del campeonato, mientras que Mercedes, pese a no ganar ninguna carrera, consiguió el cuarto y sexto puestos con Russell y Hamilton, respectivamente.

El RB18, una pieza clave del proyecto de Red Bull

El éxito de Verstappen también estuvo relacionado con el desarrollo del RB18. El reglamento técnico de 2022 introdujo cambios profundos en los pisos de los autos y recuperó un papel central para el efecto suelo, con el objetivo de generar carga aerodinámica de una manera diferente.

El equipo de Milton Keynes logró desarrollar un monoplaza competitivo y evolucionarlo durante el campeonato. El RB18 combinó velocidad, buen comportamiento en carrera y una gestión eficaz de los neumáticos. A medida que avanzó el año, también mejoró su rendimiento en clasificación.

Ferrari había mostrado una gran velocidad al comienzo, pero Red Bull consiguió transformar su potencial en resultados de manera más constante. La combinación entre el trabajo técnico, las decisiones estratégicas, la fiabilidad y el rendimiento de sus pilotos permitió al equipo recuperar el protagonismo absoluto.

La temporada también tuvo un significado histórico para la escudería: Red Bull conquistó el campeonato de pilotos con Verstappen y posteriormente aseguró el Campeonato Mundial de Constructores en el Gran Premio de Estados Unidos, su primer título de equipos desde 2013. 

¿Qué significó el segundo título para Verstappen?

El campeonato de 2022 representó una etapa diferente en la trayectoria del neerlandés. En 2021 había alcanzado la cima después de una lucha hasta la última vuelta contra Hamilton. En 2022, en cambio, logró una corona construida a partir de la regularidad y una superioridad estadística sostenida.

Con 25 años recién cumplidos, se convirtió en bicampeón y se sumó al grupo de pilotos capaces de ganar títulos consecutivos. La conquista también confirmó su lugar como figura central de una nueva etapa de la Fórmula 1, marcada por el cambio reglamentario y el ascenso de Red Bull.

La celebración en Suzuka tuvo un valor particular por el vínculo entre Honda y el equipo. La relación técnica había sido fundamental para el proyecto que llevó a Verstappen a su primer campeonato en 2021 y continuó siendo relevante en 2022, pese a los cambios en la estructura formal de participación de Honda en la categoría.

El piloto neerlandés expresó su emoción tras la consagración y destacó el significado de ganar en Japón, un circuito que consideraba especial y ante un público que había esperado varios años para volver a ver a la Fórmula 1 en acción. 

Un campeonato que se definió antes de tiempo, pero no sin suspenso

La paradoja de 2022 fue que una temporada dominada por Verstappen terminó con una definición tan extraña como emocionante. La lluvia de Suzuka, la bandera roja, la reanudación, la puntuación completa y la sanción a Leclerc hicieron que la confirmación del título llegara con incertidumbre incluso después de la bandera a cuadros.

Pero el resultado final fue indiscutible: Verstappen había ganado el Gran Premio de Japón, su duodécima carrera de aquella temporada en ese momento, y se había asegurado el campeonato. Luego completaría el año con tres victorias más, en Estados Unidos, México y Abu Dhabi, hasta alcanzar el récord de 15 triunfos.

El segundo título fue la confirmación de un piloto que había llegado a la Fórmula 1 siendo adolescente, que había conquistado su primera corona en una de las definiciones más controvertidas y recordadas de la historia reciente, y que un año después respondió con una campaña de dominio estadístico.

Max Verstappen fue bicampeón del mundo en 2022 porque transformó la velocidad en regularidad, la regularidad en victorias y las victorias en una temporada récord. Suzuka fue el escenario de la consagración; los 22 grandes premios fueron los que explicaron la dimensión de su conquista.

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