Ante el aumento de costos, la Fórmula 3 lanza un nuevo fondo para ayudar a los pilotos destacados a encontrar un asiento en la F2
La Fórmula 3 implementará un fondo de premios de 1 millón de euros para brindar apoyo financiero a los pilotos que asciendan en la escalera de monoplazas junior.
A partir de la temporada 2025 en curso, los cinco mejores clasificados del campeonato se repartirán este fondo para ayudarlos en su progreso hacia la Fórmula 2.
Según este esquema, el campeón recibirá 300.000 euros, mientras que el resto del dinero se distribuirá de forma decreciente hasta el quinto puesto. El subcampeón obtendrá 250.000 euros, el tercer clasificado se llevará 200.000 euros, mientras que los pilotos que terminen en la cuarta y quinta posición recibirán 150.000 y 100.000 euros, respectivamente.
Sin embargo, la F3 ha establecido que el premio solo se entregará a los pilotos que asciendan a la Fórmula 2 al año siguiente. En caso contrario, el dinero pasará al siguiente piloto mejor clasificado que sí sea elegible.
Esta iniciativa se suma al histórico premio de 300.000 euros que Pirelli otorga al campeón, lo que significa que el ganador del título 2025 contará con un total de 600.000 euros para financiar su ascenso a la F2.

El brasileño Rafael Camara se coronó campeón 2025 a principios de este mes en Monza.
“Me complace anunciar este fondo de un millón de euros, que beneficiará a los cinco pilotos mejor clasificados de la Fórmula 3, junto con el importante premio que ofrece nuestro socio Pirelli, destinado al campeón”, declaró Bruno Michel, CEO de la FIA Fórmula 3.
“Es vital apoyar a los talentos emergentes en su camino hacia la Fórmula 1. La Fórmula 3 es un campo de entrenamiento fantástico para que estos jóvenes pilotos perfeccionen sus habilidades y asciendan en la pirámide. Esta recompensa económica adicional los ayudará a ir aún más lejos en sus esfuerzos por alcanzar la cima del automovilismo”.
El movimiento tiene similitudes con el programa Road to Indy, en el que el campeón de Indy NXT recibe un respaldo financiero significativo para conseguir un asiento en la IndyCar, además de oportunidades adicionales de pruebas en la categoría más importante de monoplazas en Estados Unidos.
